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El cartapacio del alecrán

Al marinero / Ana Valderrama

Al marinero / Ana Valderrama

Quisiera un mar, y ante él llevarte. Decir mientras te beso que eres lo más sagrado en esta vida mía. Hincarme frente a las olas y regalarte el reino entero de mi cuerpo. Sentir en mi mejilla la mano de tu amor, que me levante de la arena y me haga tu reina al tomarme tiernamente. Quisiera no más prisas, sólo olas en su ir y regresar y muy a tu lado volcarme loca a cada rato entre tus brazos y tus pies. Mojar la piel y los abrazos. Secar el cansancio y volver a bailar. Toda una mujer quiero ser para ti y tus deseos de niño. Quisiera que esto fuera eterno, entre detener el tiempo y vivir todas las vidas.



Más sobre la autora:

Más sobre la autora. A los dos años tuvo su primer y única partida de barba gracias a la poca fuerza de sus brazos y a su necedad de llegar al otro lado del pasamanos. En 1986, a los 5 años, vio en el cine Labyrinth de Jim Henson y quedó bastante fascinada con aquello de que el Rey de los Goblins se puede llevar a un hermanito menor si se lo pides correctamente; para entonces ella no tenía ninguno. En 1988 nació Emilio Tonalix. Por razones ajenas a su conocimiento el Rey de los Goblins nunca se llevó a Emilio Tonalix, aunque tampoco Ana hizo mucho el intento. Mientras que en Cuetzalan, en la sierra norte de Puebla, el mundo fue maravilloso, en Xalapa, Veracruz significó mudanza en 1992; la maravilla se mutó en un territorio más sombrío y hasta cierto punto nostálgico. Mundos al más puro estilo de Poe y Lovercraft, es decir fantásticos, vinieron a sustituir a hadas, duendes y milagros. En 1994 se enteró de varias cosas como Colosio, Marcos, Salinas y demás y entendió que el mundo es un caos andante. Durante sus tres años de preparatoria gustaba de usar el uniforme azul pastel y no tener que decidir qué ropa usar todos los días, sentarse en las banquetas –manía que aún conserva-, ir al cine a ver una película más de una vez –manía que aún conserva- como fue el caso de Seven de David Fincher (la cual vio tantas veces como el título), pedir café para llevar con azúcar y caminar con él por el centro –manía que aún conserva-, el gusto por platicar y desarrollar teorías sin ton ni son para que, no importa que tan convincentes sean, nunca creerlas del todo –manía que también conserva-. Época tal vez de forjar manías que ha mantenido bien conservadas. Después vino la carrera de Letras y el arte de malabarear con las palabras. En el 2000, como por acto de magia, Emilio Tonalix y la autora ya no hablaban idiomas tan distintos y se empezaron a entender mucho mejor. Los mundos al más estilo Poe y Lovercraft pasaron, cual herencia, a su hermano menor. Ahora él toca la guitarra, escucha música con nombres tales como Gothic, Melodic, Death, Black y demás Metal existente. Hace no mucho Emilio Tonalix pidió a la autora que escribiera algunas canciones para Orben, el grupo que está formando y sin más, ella creó una carpeta en su computadora con el título de Canciones para Tonalix.

...de posada, en posada

...de posada, en posada

A principios del mes de diciembre, mi terruño huele a buñuelo sumergido en cazuela de barro y cubierto con miel de piloncillo, en su jardín central titilan bulliciosas lucecitas de cinco, seis y hasta siete colores, enmarcando el gran portal resguardado por ángeles, pastores y borregos; el pesebre, aún vacío, destella luz dorada que realza la belleza de María y la penumbra oculta el cansancio de José; de una a otra calle penden adornos navideños: nochebuenas, velas y campanas; en los cuatro puntos cardinales, formadas una tras otra, las piñatas: estrellas de siete picos, oscilan cadenciosas, como ensayando para recibir los palos y deshacerse de los pecados capitales y derramar gracias y esperanzas; cuando el sol se ha retirado y el viento fresco invita a ponerse el jorongo, comienza a escucharse el flautín y el tamborcillo que a las mojigangas hace danzar, el tamborileo repetitivo e interminable anuncia que el Carro de La Posada iniciará su recorrido y que una vez más, el negro ladino les dará con la puerta en la nariz a los Santos Peregrinos.

A vuelo de pluma te platico que así son las noches previas a la Nochebuena, las noches de posadas en mi ciudad. “El Carro de La Posada” es parte del desfile de Carros Bíblicos que se realiza el 24 de diciembre de cada año. El primer desfile de Carros Bíblicos fue la noche del 24 de diciembre de 1826 y se realizaron en carretas tiradas por bueyes, años después los bueyes fueron sustituidos por mulas y actualmente son plataformas enganchadas a tractores.

En cada carro se representa en vivo un pasaje bíblico, desde El Paraíso hasta El Nacimiento de Jesús, en ellos participan niños y niñas de todas las edades. En el de La Posada, se escenifica precisamente a María sentada en un burrito jalado por José, van tocando puertas, buscando abrigo y un negro burlón y grosero siempre se los niega, pero los ángeles no se rinden e insisten en cantar para convencerlo, por supuesto nunca lo logran y así noche a noche las vocecillas se mezclan con el barullo y en algún momento se callan para recibir los aguinaldos que a su paso la gente les entrega.

En la Navidad de 1889, según el diario oficial “La Sombra de Arteaga” de Dic. 31/1889, desfilaron catorce carros y el recorrido terminó en la madrugada del día 25.

Estos carros bíblicos se han arraigado en el corazón del pueblo, los niños que participan se preparan ensayando y cuando llega la Nochebuena y se colocan el traje que usarán, todo es magia y alegría.

Cada carro lleva delante de sí, de cinco a ocho músicos (aclaro: los músicos van caminando) y cada músico es asistido por su “atrilero”, éstos son chiquillos que aprovechan treparse al tractor y disfrutar el espectáculo, mientras los músicos acompañan los coros y bailes, para después continuar con su misión de cargar el atril y a veces el estuche del instrumento.

El desfile es antecedido por las mojigangas, altas y coloridas figuras huecas elaboradas con papel maché, carrizos y anilinas; en ellas personifican a gente famosa, pero por si queda duda de identidad, en la parte posterior le escriben su nombre: Cantinflas, El Santo, Capulina… a veces con faltas de ortografía: miqui maus, el Chabo, chavelo…, nunca faltan: La bruja, La muerte, El diablo… Las mojigangas alcanzan los dos o dos y medio metros de altura, los niños que las hacen bailar se introducen en ellas, las levantan y al bailar ellos, las mojigangas danzan al ritmo que los chicos se mueven, les queda justo en la cara una pequeña ventana que les permite ver y, forzadamente, por ahí sacan la mano para recibir las monedas y la fruta que la gente les obsequia; su danza es circular, al compás del interminable tamborileo acompañado por un flautín de carrizo, ejecutados ambos instrumentos, con destreza y sentimiento por una sola persona.

…y así, entre ponches, serpentinas, confeti y colaciones transcurren los nueve días de las nueve jornadas, llegada la Nochebuena, la mesa de engalana con el mejor mantel, las viandas recién cocinadas ofrecen bacalao, romeritos y tamales, las copas esperan la sidra, luces de bengala semejando estrellas iluminan las sonrisas, en el mejor lugar de la casa, bajo las ramas del pino el pesebre ya está ocupado ... ...a lo lejos, los repiques invitan a la misa de gallo, la magia de la Nochebuena nos arropa y en entrañables abrazos se reafirman lazos, promesas, sueños y esperanzas.

PIPE
Querétaro, Méx. diciembre, 2003

La corporación, aberración de nuestra sociedad / M. Zavala y Alonso

La corporación, aberración de nuestra sociedad / M. Zavala y Alonso

En la Cineteca Nacional, el 24 Foro Internacional de Cine concluyó sus actividades con la proyección de la extraordinaria película “La Corporación” de los canadienses Mark Achbar y Jennifer Abbot. Documental que muestra el clímax del modelo de la sociedad contemporánea.

Los canadienses Achbar y Abbot, en su narrativa, utilizan una estructura capitular que en mucho se parece a los manuales de productividad de una corporación, haciendo un análisis demoledor de todas las características y aberraciones morales, éticas, políticas, económicas, ecológicas y tecnológicas del manejo de las corporaciones a nivel mundial.

Los cineastas se meten en casos especiales como es el de Nike, IBM, Coca Cola, Pfizer, Mitsubishi, Exxon y algunas otras más, con los cuales demuestran el horror del concepto de origen y operación de una corporación.

Según demuestran los realizadores, una corporación tiene características propiamente de persona física y no sólo moral, en cuanto a atribuciones de operación, producción de ganancias y rendimiento de cuentas, y que sin embargo, al momento de bancarrotas, problemas de derechos humanos, abusos laborales, desastres ecológicos, corrupción, desfalcos y fraudes, no existe un “ser humano” al cual consignar por tal o cual delitos. Esto lógicamente hace que “la corporación” pueda operar de manera prácticamente impune para conseguir su objetivo primordial: la generación de ganancias.

Con un tono objetivo sin caer en la denuncia panfletaria, Achbar y Abbot, van presentando las características de operación de “la corporación” hasta demostrar que es un ente sicótico que no le importa el bienestar de la comunidad, ni los efectos destructivos al medio ambiente que pueda ocasionar por su “productividad”, ni mucho menos le interesan los derechos humanos o laborales de sus trabajadores, y por supuesto, no tiene ni identidad ni bandera que busque defender a nación alguna. “La corporación” es una máquina perfecta que genera ganancias a sus socios y éste interés está por encima de cualquier cosa o circunstancia.

El documental utiliza las voces testimoniales tanto de CEO’s de las propias corporaciones, como de personalidades que están en contra de este modelo de empresa. Sus opiniones van desde el candor y el cinismo, en el caso de los CEO’s; hasta la denuncia y reflexión profunda de las causas y efectos que tienen las corporaciones en la sociedad contemporánea, en el caso de Naom Chomsky, Naomi Klein y Michael Moore.

Los CEO’s dejan con la boca abierta a los espectadores por su amoralidad. Baste citar: “siempre hay beneficios financieros después de cada devastación”, o en el caso de las maquiladoras en países depauperados, “ellos nos reciben con los brazos abiertos, sin nosotros su miseria sería absoluta”. Cuando hacen esas declaraciones al espectador, no se muestran en lo más mínimo apesadumbrados o cohibidos, al contrario, se muestran absolutamente normales. para ellos, la “moral” inmoral de una corporación es parte natural de su vida cotidiana. Por eso resultan las declaraciones de los operadores de las corporaciones hasta cierto punto candorosas, porque denuncian sin el menor recato; son tan espantosas sus declaraciones, que parecerían dichas por seres ingenuos.

La película “La Corporación” es una obra que sin concesiones para con el tema, lleva de la mano al espectador para convertirlo en testigo de una de las aberraciones más impresionantes de operación de la sociedad contemporánea. Sobra decir que una corporación es un ente omnipresente, impune e intocable que lo mismo está presente en las grandes metrópolis, que en los remotos pueblos o en las profundas selvas de Suramérica, ya sea vendiendo productos, o bien, explotando los recursos naturales de las distintas regiones del globo terráqueo.

La Corporación es una obra documental que debería de ser vista por el mundo entero, pero sobre todo, por todos los estudiantes del mundo. Debería ser exhibida no sólo en escuelas con tendencias en contra del capitalismo salvaje, sino también en todas las demás, sin distingo de ideología, ya que lo que hacen las corporaciones en nuestra vida cotidiana planetaria, va en contra del futuro del mismo planeta. Los estudiantes de hoy, son los que seguramente se incorporarán a las filas de empleados o consumidores de las corporaciones en el mañana, por tal razón, deberían de estar muy concientes del cómo actúa “La Corporación”.

Yaxchilán, Chiapas, México.

Tomado de: “Artes e historia de México”. Revista cultural independiente: http://www.arts-history.mx/login.php?URL=/editorial/index.php?id_editorial=160

A nuestros escrito-lectores:

"...Al género epistolar, desaparecido eminente, muy poco se le evoca en la época de la comunicación mecanizada, donde el teléfono sustituye a la presencia, y el fax da por eliminados la voz y los requisitos personales en la correspondencia. Por el correo todavía pasan millones de cartas, pero el efecto cultural ya no es lo mismo, se ha perdido la "magia" de la comunicación epistolar, y la búsqueda en las cartas de revelaciones inesperadas, de voces singulares, de franquezas calcinantes. Desde hace tiempo se desvaneció el placer que convertía a las misivas en "retratos del alma", o alguna expresión semejante que subrayase la alianza de la actitud honesta con la expresión sonora. Y por lo mismo, por el relegamiento, es ahora cuando conviene poner de relieve la importancia del género epistolar, que aún no recibe entre nosotros los estudios que merece..."

Carlos Monsiváis

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De las cartas, es posible hacer una vida escrita.

Poemas / Idea Vilariño

Poemas / Idea Vilariño

YA NO

Ya no será
ya no
no viviremos juntos
no criaré a tu hijo
no coseré tu ropa
no te tendré de noche
no te besaré al irme
nunca sabrás quién fui
por qué me amaron otros.
No llegaré a saber
por qué ni cómo nunca
ni si era de verdad
lo que dijiste que era
ni quién fuiste
ni qué fui para ti
ni cómo hubiera sido
vivir juntos
querernos
esperarnos
estar.
Ya no soy más que yo
para siempre y tú
ya
no serás para mí
más que tú. Ya no estás
en un día futuro
no sabré dónde vives
con quién
ni si te acuerdas.
No me abrazarás nunca
como esa noche
nunca.
No volverá a tocarte.
No te veré morir.


CARTA II

Estás lejos y al sur
allí no son las cuatro.
Recostado en tu silla
apoyado en la mesa del café
de tu cuarto
tirado en una cama
la tuya o la de alguien
que quisiera borrar
—estoy pensando en ti no en quienes buscan
a tu lado lo mismo que yo quiero-.
Estoy pensando en ti ya hace una hora
tal vez media
no sé.
Cuando la luz se acabe
sabré que son las nueve
estiraré la colcha
me pondré el traje negro
y me pasaré el peine.
Iré a cenar
es claro.
Pero en algún momento
me volveré a este cuarto
me tiraré en la cama
y entonces tu recuerdo
qué digo
mi deseo de verte
que me mires
tu presencia de hombre que me falta en la vida
se pondrán
como ahora te pones en la tarde
que ya es la noche
a ser
la sola única cosa
que me importa en el mundo.


TE ESTOY LLAMANDO

Amor
desde la sombra
desde el dolor
amor
te estoy llamando
desde el pozo asfixiante del recuerdo
sin nada que me sirva ni te espere.
Te estoy llamando
amor
como al destino
como al sueño
a la paz
te estoy llamando
con la voz
con el cuerpo
con la vida
con todo lo que tengo
y que no tengo
con desesperación
con sed
con llanto
como si fueras aire
y yo me ahogara
como si fueras luz
y me muriera.
Desde una noche ciega
desde olvido
desde horas cerradas
en lo solo
sin lágrimas ni amor
te estoy llamando
como a la muerte
amor
como a la muerte.


EL ENCUENTRO

Todo es tuyo
por ti
va a tu mano tu oído tu mirada
iba
fue
siempre fue
te busca te buscaba
te buscó antes
siempre
desde la misma noche
en que fui concebida.
Te lloraba al nacer
te aprendía en la escuela
te amaba en los amores de entonces
y en los otros.
Después
todas las cosas
los amigos los libros los fracasos
la angustia los veranos las tareas
enfermedades ocios confidencias
todo estaba marcado
todo iba
encaminado
ciego
rendido
hacia el lugar
donde ibas a pasar
para que lo encontraras
para que lo pisaras.


UN HUÉSPED

No sos mío
no estás
en mi vida
a mi lado
no comés en mi mesa
ni reís ni cantás
ni vivís para mí.
Somos ajenos

y yo misma
y mi casa.
Sos un extraño
un huésped
que no busca no quiere
más que una cama
a veces.
Qué puedo hacer
cedértela.
Pero yo vivo sola.


Y SEGUIRÍA SIN MÍ

Me moriré y él seguirá cantando
bueno
digo
Carlitos
y Jorge seguirá haciendo el amor
como si se muriera
y seguirá sin mí este mundo mago
¿este mundo podrido?
Tanto árbol que planté
cosa que dije
y versos que escribí en la madrugada
y andarán por ahí como basura
como restos de un alma
de alguien que estuvo aquí
y ya no más
no más.
Lo triste lo peor fue haber vivido
como si eso importara
vivido como un pobre adolescente
que tropezó y cayó y no supo
y lloró y se quejó
y todo lo demás
y creyó que importaba.



PASAR

Quiero y no quiero
busco
un aire negro un cieno
relampagueante
un alto
una hora absoluta
mía ya para siempre.
Quiero y no quiero
espero
y no
y desespero
y por veces aparto
con todo olvido todo abandono toda
felicidad
ese día completo
esa huida ese más
ese desdén entero
esa destituida instancia
ese vacío
más allá del amor
de su precario don
de su no
de su olvido
esa puerta sin par
el solo paraíso.
Quiero y no quiero
quiero
quiero sí y cómo quiero
dejarlo estar así
olvidar para siempre
darme vuelta
pasar
no sonreír
salirme
en una fiesta grave
en una dura luz
en un aire cerrado
en un hondo compás
en una invulnerable
terminada figura.


SI MURIERA ESTA NOCHE

Si muriera esta noche
si pudiera morir
si me muriera
si este coito feroz
interminable
peleado y sin clemencia
abrazo sin piedad
beso sin tregua
alcanzara su colmo y se aflojara
si ahora mismo
si ahora
entornando los ojos me muriera
sintiera que ya está
que ya el afán cesó
y la luz ya no fuera un haz de espadas
y el aire ya no fuera un haz de espadas
y el dolor de los otros y el amor y vivir
y todo ya no fuera un haz de espadas
y acabara conmigo
para mí
para siempre
y que ya no doliera
y que ya no doliera.


UNA VEZ

Soy mi padre y mi madre
soy mis hijos
y soy el mundo
soy la vida
y no soy nada
nadie
un pedazo animado
una visita
que no estuvo
que no estará después.
Estoy estando ahora
casi no sé más nada
como una vez estaban
otras cosas que fueron
como un cielo lejano
un mes
una semana
un día de verano
que otros días del mundo
disiparon.


TRABAJAR PARA LA MUERTE

El sol el sol su lumbre
su afectuoso cuidado
su coraje su gracia su olor caliente
su alto
en la mitad del día
cayéndose y trepando por lo oscuro del cielo
tambaleándose y de oro
como un borracho puro.
Días de días noches temporadas
para vivir así para morirse
por favor por favor
mano tendida
lágrimas y limosnas
y ayudas y favores
y lástimas y dádivas.
Los muertos tironeando del corazón.
La vida rechazando
dándoles fuerte con el pie
dándoles duro.
Todo crucificado y corrompido
y podrido hasta el tuétano
todo desvencijado impuro y a pedazos
definitivamente fenecido
esperando ya qué
días de días.
Y el sol el sol
su vuelo
su celeste desidia
su quehacer de amante de ocioso
su pasión
su amor inacabable
su mirada amarilla
cayendo y anegándose por lo puro del cielo
como un borracho ardiente
como un muerto encendido
como un loco cegado en la mitad del día.


ESO

Mi cansancio
mi angustia
mi alegría
mi pavor
mi humildad
mis noches todas
mi nostalgia del año
mil novecientos treinta
mi sentido común
mi rebeldía.
Mi desdén
mi crueldad y mi congoja
mi abandono
mi llanto
mi agonía
mi herencia irrenunciable y dolorosa
mi sufrimiento
en fin
mi pobre vida.



CALLARSE

Estoy temblando
está temblando el árbol desnudo y en espejos
cantando
y cantando está la luna
riendo
sin silencios
la lírica y romántica
flauta y en cielo en hoz
por vez primera
se abren su luz cereza y el estiércol.
No se pueden quejar ni las mañanas
ni el ardiente sopor que por lo estéril
no canto más no canto
ni puedo deshacer en primavera
ni negarla y beber
ni matar sin querer
ni andar a tientas
ya que el aire está duro
y hay monedas locuras
esperando
la marca del el agua
en desazón riendo
riéndose riendo.
Ah si encono si entonces
ya no quiero
ya no pude se pasa nunca alcanza
una ola se vaga la marea
se desconcierta así
y el sol no existe aquí más que en palabras
Pero en cambio en el cielo
caben muchas pero muchas. A veces
se molestan se muerden
en los labios.


EL MAR

Tan arduamente el mar,
tan arduamente,
el lento mar inmenso,
tan largamente en sí, cansadamente,
el hondo mar eterno.
Lento mar, hondo mar,
profundo mar inmenso...
Tan lenta y honda y largamente y tanto
insistente y cansado ser cayendo
como un llanto, sin fin,
pesadamente,
tenazmente muriendo...
Va creciendo sereno desde el fondo,
sabiamente creciendo,
lentamente, hondamente, largamente,
pausadamente,
mar,
arduo, cansado mar,
Padre de mi silencio.


EL OLVIDO

Cuando una boca suave boca dormida besa
como muriendo entonces,
a veces, cuando llega más allá de los labios
y los párpados caen colmados de deseo
tan silenciosamente como consiente el aire,
la piel con su sedosa tibieza pide noches
y la boca besada
en su inefable goce pide noches, también.
Ah, noches silenciosas, de oscuras lunas suaves,
noches largas, suntuosas, cruzadas de palomas,
en un aire hecho manos, amor, ternura dada,
noches como navíos...
Es entonces, en la alta pasión, cuando el que besa
sabe ah, demasiado, sin tregua, y ve que ahora
el mundo le deviene un milagro lejano,
que le abren los labios aún hondos estíos,
que su conciencia abdica,
que está por fin él mismo olvidado en el beso
y un viento apasionado le desnuda las sienes,
es entonces, al beso, que descienden los párpados,
y se estremece el aire con un dejo de vida,
y se estremece aún
lo que no es aire, el haz ardiente del cabello,
el terciopelo ahora de la voz, y, a veces,
la ilusión ya poblada de muertes en suspenso.


I

Concédeme esos cielos, esos mundos dormidos,
el peso del silencio, ese arco, ese abandono,
enciéndeme las manos,
ahóndame la vida
con la dádiva dulce que te pido.
Dame la luz sombría, apasionada y firme
de esos cielos lejanos, la armonía
de esos mundos sellados,
dame el límite mudo, el detenido
contorno de esas lunas de sombra,
su contenido canto.
Tú, el negado, da todo,
tú, el poderoso, pide,
tú, el silencioso, dame la dádiva dulcísima
de esa miel inmediata y sin sentido.


II

Estás solo, lo mismo.
Yo no toco tu vida, tu soledad, tu frente,
yo no soy en tu noche más que un lago, una copa,
más que un profundo lago,
en que puedes beber aun cerrados los ojos,
olvidado.
soy para ti como otra oscuridad, otra noche,
anticipo de la muerte,
lo que llega en el día frío el hombre espera, aguarda,
y llega y él se entrega a la noche, a una boca,
y el olvido total lo ciega y lo anonada.
Sin límites la noche,
pura, despierta, sola,
solícita al amor, ángel de todo gesto...
Estás solo, lo mismo.
Ebrio, lúcido, azul, olvidado del alma,
concédete a la hora.


La noche

Es un oro imposible de comprender, un acabado
silencio que renace y se incorpora.
Las manos de la noche buscan el aire, el aire
se olvida sobre el mar,
el mar cerrado,
el mar,
solo en la noche, envuelto
en su gran soledad,
el hondo mar agonizando en vano...
El mar oliendo a algas moribundas y al sol,
la arena a musgo, a cielo, el cielo
a estrellas. La alta noche sin voces
deviniendo en sí misma, inagotada y plena,
es la mujer total con los ojos serenos
y el hombre silencioso olvidado en la playa,
el alto, el poderoso, el triste,
el que contempla,
conoce su poder que crea, ordena el mundo,
se vuelve a su conciencia que da fe de las cosas,
y el haz de los sentidos le limita la noche.


TARDE

Cuerpos tendidos, cuerpos
infinitos, concretos, olvidados del frío
que los irá inundando, colmando poco a poco.
Cuerpos dorados, brazos, anudada tibieza
olvidando la sombra ahora estremecida,
detenida, expectante, pronta para emerger
que escuda la piel ciega.
Olvidados también los huesos blancos
que afirman que no es un sueño cada vida,
más fieles a la forma que la piel,
que la sangre, volubles, momentáneas.
Cuerpos tendidos, cuerpos
sometidos, felices, concretos,
infinitos...
Surgen niños alegres, húmedos y olorosos,
jóvenes victoriosos, de pie, como su instinto,
mujeres en el punto más alto de dulzura,
se tienden, se alzan, hablan,
habla su boca, esa un día disgregada,
se incorporan, se miran, con miradas de eternos.


MEDIODÍA

Transparentes los aires, transparentes
la hoz de la mañana,
los blancos montes tibios, los gestos de las olas,
todo ese mar, todo ese mar que cumple
su profunda tarea,
el mar ensimismado,
el mar, a esa hora de miel en que el instinto
zumba como una abeja somnolienta...
Sol, amor, azucenas dilatadas, marinas,
Ramas rubias sensibles y tiernas como cuerpos,
vastas arenas pálidas.
Transparentes los aires, transparentes
las voces, el silencio.
A orillas del amor, del mar, de la mañana,
en la arena caliente, temblante de blancura,
cada uno es un fruto madurando su muerte.


POEMA NÚMERO 19

Quiero morir. No quiero
Oír ya más campanas.
Campanas —qué metáfora—
o cantos de sirena
o cuentos de hadas
cuentos del tío —vamos.
Simplemente no quiero
no quiero oír más campanas.


QUIERO MORIR

Quiero morir. No quiero oír ya más campanas.
La noche se deshace, el silencio se agrieta.
Si ahora un coro sombrío en un bajo imposible,
si un órgano imposible descendiera hasta donde.
Quiero morir, y entonces me grita estás muriendo,
quiero cerrar los ojos porque estoy tan cansada.
Si no hay una mirada ni un don que me sostengan,
si se vuelven, si toman, qué espero de la noche.
Quiero morir ahora que se hielan las flores,
que en vano se fatigan las calladas estrellas,
que el reloj detenido no atormenta el silencio.
Quiero morir. No muero.
No me muero. Tal vez
tantos, tantos derrumbes, tantas muertes, tal vez,
tanto olvido, rechazos,
tantos dioses que huyeron con palabras queridas
no me dejan morir definitivamente.


TAL VEZ NO ERA PENSAR

Tal vez no era pensar, la fórmula, el secreto,
sino darse y tomar perdida, ingenuamente,
tal vez pude elegir, o necesariamente,
tenía que pedir sentido a toda cosa.
Tal vez no fue vivir este estar silenciosa
y despiadadamente al borde de la angustia
y este terco sentir debajo de su música
un silencio de muerte, de abismo a cada cosa.
Tal vez debí quedarme en los amores quietos
que podrían llenar mi vida con un nombre
en vez de buscar al evadido del hombre,
despojado, sin alma, ser puro, esqueleto.
Tal vez no era pensar, la fórmula, el secreto.
sino amarse y amar, perdida, ingenuamente.
Tal vez pude subir como una flor ardiente
o tener un profundo destino de semilla
en vez de esta terrible lucidez amarilla
y de este estar de estatua con los ojos vacíos.
Tal vez pude doblar este destino mío
en música inefable. O necesariamente...


EL MAR NO ES MÁS QUE UN POZO

El mar no es más que un pozo de agua oscura,
los astros sólo son barro que brilla,
el amor, sueño, glándulas, locura,
la noche no es azul, es amarilla.
Los astros sólo son barro que brilla,
el mar no es más que un pozo de agua amarga,
la noche no es azul, es amarilla,
la noche no es profunda, es fría y larga.
El mar no es más que un pozo de agua amarga,
a pesar de los versos de los hombres,
el mar no es más que un pozo de agua oscura.
La noche no es profunda, es fría y larga;
a pesar de los versos de los hombres,
el amor, sueño, glándulas, locura.


LO QUE SIENTO POR TI

Lo que siento por ti es tan difícil.
No es de rosas abriéndose en el aire,
es de rosas abriéndose en el agua.
Lo que siento por ti. Esto que rueda
o se quiebra con tantos gestos tuyos
o que con tus palabras despedazas
y que luego incorporas en un gesto
y me invade en las horas amarillas
y me deja una dulce sed doblada.
Lo que siento por ti, tan doloroso
como pobre luz de las estrellas
que llega dolorida y fatigada.
Lo que siento por ti, y que sin embargo
anda tanto que a veces no te llega.


YA EN DESNUDEZ TOTAL

Ya en desnudez total
extraña ausencia
de procesos y fórmulas y métodos
flor a flor,
ser a ser,
aún con ciencia
y un caer en silencio y sin objeto.
La angustia ha devenido
apenas un sabor,
el dolor ya no cabe,
la tristeza no alcanza.
Una forma durando sin sentido,
un color,
un estar por estar
y una espera insensata.
Ya en desnudez total
sabiduría
definitiva, única y helada.
Luz a luz
ser a ser,
casi en amiba,
forma, sed, duración,
luz rechazada.


CUANDO YA NOCHES MÍAS

Cuándo ya noches mías
ignoradas e intactas,
sin roces.
Cuándo aromas sin mezclas
inviolados.
Cuándo yo estrella fría
y no flor en un ramo de colores.
Y cuando ya mi vida,
mi ardua vida,
en soledad
como una lenta gota
queriendo caer siempre
y siempre sostenida
cargándose, llenándose
de sí misma, temblando,
apurando su brillo
y su retorno al río.
Ya sin temblor ni luz
cayendo oscuramente.


LOS ORIENTALES

De todas partes vienen,
sangre y coraje,
para salvar su suelo
los orientales;
vienen de las cuchillas,
con lanza y sable,
entre las hierbas brotan
los orientales.
Salen de los poblados,
del monte salen,
en cada esquina esperan
los orientales.
Porque dejaron sus vidas,
sus amigos y sus bienes,
porque es más querida
la libertad que no tienen,
porque es ajena la tierra
y la libertad ajena
y porque siempre los pueblos
saben romper sus cadenas.
Eran diez, eran veinte,
eran cincuenta,
eran mil, eran miles,
ya no se cuentan.
Rebeldes y valientes
se van marchando,
las cosas que más quieren
abandonando.
Como un viento que arrasa
van arrasando,
como un agua que limpia
vienen limpiando.
Porque dejaron sus vidas...


LA SOLEDAD

Esta limitación esta barrera
esta separación
esta soledad la conciencia
la efímera gratuita cerrada
ensimismada conciencia
esta conciencia
existiendo nombrándose
fulgurando un instante
en la nada absoluta
en la noche absoluta
en el vacio.
Esta soledad
esta vanidad la conciencia
condenada impotente
que termina en sí misma
que se acaba
enclaustrada
en la luz
y que no obstante se alza
se envanece
se ciega
tapa el vacío con cortinas de humo
manotea ilusiones
y nunca toca nada
nunca conoce nada
nunca posee nada.
Esta ausencia distancia
este confinamiento
esta desesperada
esta vana infinita soledad
la conciencia.

Imagen: "Mujer escribiendo una carta" de Gerard Ter Borch

Poemas / Ramiro Pablo Velasco

Poemas / Ramiro Pablo Velasco

EL AMOR EN LOS TIEMPOS DE LA FURIA

Dice más
la verdad
no precisa
parto entuerto
blues del miedo
a la desdicha
le va más
de Mara y Villa
el desconsuelo
La experiencia
en ostracismo
es importancia
conducente
desde el punto
de la orilla
no hay fractura
que se pague
en esta vida
qué mejor
que se deba
a la sencilla
congregación
del recuerdo
y la a-sustancia
Ante el futuro
ya me dije
con sumación
no me iré
de miedo
ni de angustia
sino de amor
abrumado
en confianza
desde que el cielo
me ha asignado
esta función.

CHACAHUA

No hay aullido
ni queja en el misterio
simple y lleno
es el madrazo del saber
Oculto rezo
de sangrante duelo
que se ahoga pronto
en el manglar pagano
y al amparo del agua
des-acontece el poder
Lenta crece
la raíz del cielo
tan lejos se ve
el remolino fiero
y tanto suelo de algas
y tanto caminito de agua
para sentir
que la felicidad es riego
la superficie es glifo
y el oleaje beber
todo lo que viene
lo que vuela
y se sumerge
lo que nace Dios
y nada
y emociona
será siempre
del color de dos.

MANGLAR BLUES

Viendo el piso mal recuerdo
la flor tejida de su pecho blanco
quiero que mi brazo se infle
para que flote su costado
no soy para nadie cuando la oigo
no estoy en mí cuando la miro
brilla en el agua
su hombro y su callado
rostro entristecido

Transpira en mi frente
su rodilla
y sus pies justos
juntos
anhelo al tiempo
como salvavidas

Le he visto ante mí
en esta lancha de ámbar
que delirio.

MEJOR PUES...

Mal rayo me quiebre
y
deme Dios mal galardón.

La bala que ha de alcanzarme
viene doblando la esquina.

Hay mujeres en la vida
yo no se
mujeres como del amor de Dios...

Todo se ha podrido
menos el dolor.

CECI

El cielo debe estar
por tu piel acondicionado
cuando al desliz de tu perfil
se refleja el sol
He visto hoy
tu delgadez brillante
pasar con los brazos cruzados
abriendo un río en crepúsculo
sobre este jardín
Y tu voz infantil que solicita
alguien ayude al colibrí
que quedó atrapado
y ante la libertad que vuela
roja y cardenalicia
te despides...
E-dicto
con el blues que me brote en sangre
no te falte una vena de blancura
y una arteria de fragilidad
donde quieras ir.

PILAR DEL POETA

Ahora poeta valdría la pena
verter el corazón un poco
pues este abrazo que te he dado
he sentido en núcleo al decirte
que tu cabello es espeluznantemente hermoso
y me ha vibrado el corazón al tacto
con su espesa negrura y olor
He sentido ahora poeta
tanta ternura en tu cuerpo
que no me sueltes te dijera
abrázame fuerte y rotundo
pero ha durado un segundo
todo el tiempo del planeta
Dios bendiga tu cabello poeta
Dios bendiga tu sonrisa
Dios te bendiga
adiós.

EL ÁNGEL DEL LLANTO

Y el llanto que del llanto viene
es de ese rostro niña
como de antes
suplicando
que no le peguen
en la iglesia
porque es pecado
que la mano caiga
sobre el rostro
que se ahoga
espanto
porque llorar
no complementa
incluso
la fe no aumenta
con pedir justicia
y la niña que gime
y en su gesto
parece mi sobrina
no aguanto
y veo
que la prueba
implacable
del amor
de cierto
en esta niña
se presenta
como espejo
de los padres
muerto.


TEORIA DE LOS ÁNGELES

A veces nos acompañan ángeles
cuando regresamos en medio de la noche
y la tormenta nos aplasta
siempre caminan a nuestro lado
platicando
o concentrando un silencio
fraternal
Pueden ser dulces muchachas
que regresan felices
después estar en pareja
o amargos borrachos
que liban otra vez la nada
No es difícil darse cuenta
porque al despedirnos de ellos
se van con una aureola refulgente
que en agradecimiento
les confeccionamos.

DESEOS DEL QUE SUBYACE

Quiera Dios que encuentre refugio en su cuello
que sea alojado en la casa de su clavícula
encuentre paz bajo su oreja
la guarida que presenta la manzana
la aromática región de la quijada
el dulce calor de la nuca
la ternura que despide la mejilla
el consuelo que recibe en sus labios
quiera Dios que no le falte la mujer.

PARA ILUMINAR EL ESTERO

Oxigena con tu pelo
mi transpiración entrecortada
ahora es cuando me nublo
cuando yo mismo me vuelo
tengo una fría sospecha
y un sopor traicionero
para el miedo que me cargo
esta mi cabeza en el suelo
es la tarde que me aturde
y la mañana que altero
pienso en que no te di un beso
sea sempiterno el encierro
de nada sirve el perdón
cuando ha sido rastrero
vale más que mi alma vague
por estos pantanos de fuego.

Canciones para Tonalix / Ana Balderrama

Canciones para Tonalix / Ana Balderrama

CARNE TIBIA

Tú me haces sentir que todo cansa
Pero la vida no es posible sin tus hilos, sin tu edad
Me haces sentir tan fuerte, puedo contra todo
Contra el presente, puedo incluso contra la terrible realidad

Has de mi carne un amasijo amargo
Hazme vivir los más grandes dolores
Me entrego absolutamente a tu todo
Sin ti, no llego a ser ni carne tibia

Mueve mis hilos
Se mi tendón
Mueve mi alma
Dame emoción

Tú me haces creer en los peores dragones
Y la vida es posible si me das aliento, con azar
Me haces sentir tan valiente que podría vencer
Vencerlo todo, puedo incluso contra la terrible verdad


ENCADENADO PROMETEO

Si sigo así, átame al cuello una gruesa y pesada soga
Déjame caer tan lento que la gravedad se encele
Átame al cuello una gruesa y solemne soga
Que no haya de mi más que un seco aullido
Si sigo así déjame caer lento

Perdido todo, todo lo que queda es eco
Todo acabado, ya nada es perfecto
Átame al cuello una gruesa y eterna soga
La piedra es piedra, la condena condena
La ceniza ceniza, el polvo fue incendio
Si sigo aquí déjame muy lento

Encadenado e inmortal
Todo por regalar el fuego
Después de toda la eternidad
Si sigo así, átame al cuello una gruesa y pesada soga
Y aunque la gravedad se encele déjame muy lento


MEDALLÓN

Soy reflejo recurrente del vacío
Recipiente lleno de dolor
Este rostro que no es el rostro mío
Perdónalo si te causa tanto dolor

Yo no pedí ser su reflejo
Yo no morí anhelando tu amor
No soy aquella que de su sangre
Nació el medallón de tu salvación

Si los abismos te castigaron
Y soy herencia de esa pasión
Ten en cuenta que entonces soy tu pecado
La más cara estrella de tu ambición

Si soy la imagen tras el recuerdo
Y mi cuello la mayor tentación
Arrebátame de todo el cuerpo
Ese perfume que no soy yo

Yo no pedí ser su reflejo
Yo no morí llorando tu amor
No soy aquella que de su sangre
Brotó el medallón de tu salvación

Maldita estirpe cargo en mi espalda
Pues aunque lo niegue tal vez sea yo
En apariencia engañosa y macabra
La más dulce farsa, tu perdición

Muerde mis carnes, envenéname toda
No creo que así acabe el dolor
Pero soy tuya, conde amante
De la eternidad y de la desolación

Yo no pedí ser su reflejo
Yo no morí sufriendo tu amor
No soy aquella que de su sangre
Creció el medallón de tu salvación

Pasan los siglos en los instantes
En que me miras con tal deseo
Soy tan lasciva y tan irritante
Que pienso sólo en el castigo yermo

De mis pies a mi cabeza falsa
Nunca fui mía, soy la creación
Soy el fantasma que resucita
Soy la leyenda de un amor

Yo no pedí ser su reflejo
Yo no morí sintiendo tu amor
No soy aquella que de tu sangre
Bebió muy tarde y no se salvó


SELEGNA

Cruzo los caminos y no hay respuesta alguna que calle mis ansias de saber
más que tú
No es posible por momentos respirar profundo
Todo es tan acelerado
Me pierdo en los senderos de la mentira
Y avanzo hacia la nada, la nada cotidiana
Arranco las flores del camino y esfumo su pureza
Las conservo aún marchitas pues me recuerdan mis andanzas
Eres como el firmamento, inmenso, inalcanzable
Pero siempre el mismo sólo que con distintos velos
Eres como un grano de arena que encierra un universo, mil y una
posibilidades
Paso a paso, cruzo los caminos pero no sé nada sobre ellos
Las flores no se acaban pero han perdido su color
Y no hay respuesta alguna que calle mis ansias de saber más que tú
El milagro no sucede, no hay caminos en el agua
Los ciegos, ciegos mueren, los sordos, sordos son
El saber más que tú, si esto fuera posible, sería salvación
Me pierdo en los senderos de la mentira
Y avanzo hacia la nada, la nada cotidiana
Arranco las flores del camino y esfumo su pureza
Las conservo aún marchitas pues me recuerdan mis andanzas
Y Selegna reina soy y no puedo destronarte
Acaso a diario amarte y fingir que tuya soy.


LOS ESCLAVOS

Frases cortas y malditas salen de su boca llena de espuma
Y todo se cae a su paso
Todos somos derrotados al verle

Corren los ríos más profundos por su cuerpo
Se abren los más grandes secretos en su piel
Baile de serpiente eternamente joven
Danza y fiesta, luto y rezo de mujer.

La gloria no lleva su nombre cuando deja de mirarte
Y nada vale tanto como su aroma
Nadie olvida su luz ni su sombra

Nos matará a mí y a todos, nos enterrará junto a su jardín
Hará que todos callemos
Venciendo cada uno de nuestro latir

Esclavos ciegos juramos sólo a sus pies seguir
Todo revive a su paso
Todo el mar en su regazo
Todo es danza y fiesta, luto y rezo de mujer.

Corren los ríos más profundos por su cuerpo
Se abren los más grandes secretos en su piel
Baile de serpiente eternamente joven
Danza y fiesta, luto y rezo de mujer.


RAVENLOFTIANA

Tú, que riges una tormenta con los ojos bipolar de gata diabla que tienes
Tú, que con pesquisas arrancas la piel y hundes la estaca letal
Reina sin reino, bruja macabra, caminas minándolo todo
Tú, que condenada entre condenados andas
Escúchalo bien, nadie te enviará la libertad

Tú, que naciste sin tiempo y sin edad cazas corazones muertos
Tú, pequeña criatura de lengua viperina ¿acaso me mientes?

Vuelve la flor veneno
Vuelve la sangre poción
Vuelve la hora segundo
Vuelve la muerte mi dios

Tú, que naciste sin tiempo y sin edad cazas corazones muertos
Tú, pequeña criatura de lengua viperina ¿acaso me sientes?

La tierra que habitas toda maldita está
Es cárcel de los oscuros, los más grandes, la pura maldad
Que los cuentos que te cuento alguna vez fueron realidad

Allá convive el padre vampiro con el golem de carne y sal
La momia maúlla mientras el Jekyll se vuelve Hyde
Las tres tras su caldero ven a Babayaga en casa pasar
Grita fuerte la Banshee y Furia baila al bravo cielo lunar
Que algún vengador se apresure y que esta noche se haga alguna herida
mortal.

Tú, que naciste sin tiempo y sin edad cazas corazones muertos
Tú, pequeña criatura de lengua viperina ¿acaso me mientes?

Vuelve la flor veneno
Vuelve la sangre poción
Vuelve la hora segundo
Vuelve la muerte mi dios

Tú, que naciste sin tiempo y sin edad cazas corazones muertos
Tú, pequeña criatura de lengua viperina ¿acaso me sientes?

La tierra que habitas toda maldita está
Es cárcel de los oscuros, los más grandes, la pura maldad
Que los cuentos que te cuento alguna vez fueron realidad

La neblina los envuelve, los poderes los consiente
Y aunque sea juego de destinos, maldiciones y caminos sangrados
El azar, escúchalo bien, aquí no te va a ayudar
Aquí, nadie te enviará la libertad

Hay noches, incluso, que el cosechador de almas canta
Y la muerte misma se pasea entre los prados de vivos
Días donde el mago muerto despierta a sus tierras
Y tiemblan los límites entre él y el rey empalador
Que algún vengador se apresure y que les haga alguna herida mortal.

Tú, que naciste sin tiempo y sin edad cazas corazones muertos
Tú, pequeña criatura de lengua viperina ¿acaso me mientes?

Vuelve la flor veneno
Vuelve la sangre poción
Vuelve la hora segundo
Vuelve la muerte mi dios

Tú, que naciste sin tiempo y sin edad cazas corazones muertos
Tú, pequeña criatura de lengua viperina ¿acaso me sientes?

La tierra que habitas toda maldita está
Es cárcel de los oscuros, los más grandes, la pura maldad
Que los cuentos que te cuento alguna vez fueron realidad


Imagen: La Pesadilla de Henri Fuseli

Decisión / Ana Balderrama

Decisión / Ana Balderrama

Tal vez idealizo demasiado este viaje, el cual no lleva a ningún lado. Saber esto también me cambia la cara, pues todo es vano e inútil. Entonces todo es bello y todo es terrible y lo sé. Mi vida es un buen capullo, no puedo negarlo, el único problema ha sido un poco el cascarón, los límites y mi temperamento.
Tengo demasiada furia contra un mundo al cual no pedí venir, eso es cierto, pero también tengo demasiado amor por sus detalles. Mi viaje ha sido una búsqueda del equilibrio. En él es en lo que más creo. Mentiría si dijera que equilibrio es estar en paz, ese es un extremo. El auténtico equilibrio es contemplar tanto lo bello como lo terrible, el bien y el mal con los mismos ojos. El verdadero debe ser increíble.
Viajo por los extremos, voy de derecha a izquierda, lo que a veces me hace falta llega y me complementa. Soy una vorágine de contemplación. Lo que a veces me sobra simplemente desaparece. Implacable en un diminuto universo personal, pero insisto, a veces los límites son tan cortos y me expando tanto que al resto le sorprende la velocidad y precisión de mi pensamiento. Al fin de cuentas, incomprensible. No hay en mí, recoveco que signifique algo absoluto, nada es eterno, todo muta, nada permanece, todo se degrada. Me alegro por ello. En el camino estorbo a tantos.
La vida para mí no es un regalo ni un don, es. La aprecio con la misma fuerza que aprecio al viento que mueve las nubes o al anciano olvidado que probablemente murió solo en épocas pasadas. Me la podrían quitar y tal vez agradecería tal gesto, después de todo no hay porque aferrarse a ciertas cosas que nacieron para morir.
No creo en mi mal humor, sino en mi eterno malestar para con lo otro. En mi no caben las cosas de la vida, ésas que se deberían de pasar por alto. Soy intolerante, aunque mi segunda creencia es el conocimiento. Me gusta conocer para lograr el equilibrio, no la tolerancia raquítica que construye muros insuperables.
Quisiera ser amante todo el tiempo de un ser igual a mí, encontrarme en otro y que en verdad nada importe, morir probablemente de hambre y que sea lo más hermoso. Pero no creo verme a mí en otro cuerpo.
Ahora, edad extraña, tengo que debatirme en cosas verdaderamente vanas. Mundo sordo que oye mis penas y las consuela como a miles. No es que quiera violencia, pero quiero sinceridad absoluta, una verdadera ética de la descortesía con tal de informarnos unos a los otros nuestra pequeña verdad.
Este viaje es largo, lo bueno es que no tiene regreso, este viaje es largo y lo malo es que no tiene regreso.
Vivir en un parque, trabajar varias horas, lograr la beca, comer el postre, tener poca hambre, sentir mucho miedo. Me niego a veces a todo, pero me fascino si lo tengo. Absurda teoría que cambia, tan pronto me aparece un nuevo reto. Lo quiero todo, lo terrible, lo etéreo.
Claro que tengo un sentimiento humilde de agradecimiento, las cosas que me han pasado me han hecho. Nada más grande: suma perfecta para dar lo que soy, no me quejo, repito. Simplemente sé que hay más, otras cosas, más altas, más bajas. Agradezco con fuerza esta vida que me ha tocado, cada dolor y cada placer ha sido exquisito; más de esos por favor. Así es, al fin la vida que no vale nada.
Marchitarme aún no me da miedo pero sé que será uno de los más grandes que vaya a tener. Después de todo no habré hecho lo suficiente, aunque nunca haya hecho el esfuerzo.
Por el momento estoy furiosa con aquellos que, tal vez con razón, no confían en mí. No soy un monstruo, de eso estoy segura, soy lo más parecido a un Luzbel hermoso y rebelde ante su padre, no soy lo peor, soy el extremo incómodo de la perfección, casi un ángel que por accidente está en este mundo valorando lo que dejó atrás. Eso siento y me gustaría creerlo de verdad. No me lo creo, pero la poesía allí está, y el milagro tal vez suceda.
No soy mala, ni soy buena. Quiero ser ambas.
Resulta imposible controlarlo todo, y aunque no le he querido hacer, siempre hay algo atrás de mí que lo hace, lo intenta.
Este mundo esta mal, y hay que hacer algo al respecto, este mundo esta bien y hay que hacer algo al respecto.
Día a día estoy muriendo. Día a día vivo.
Qué mejor equilibrio es éste, pues una cosa mueve a la otra, es dinámica pura.
Amo muchas cosas, y me gusta tener el poder de odiarlas de vez en cuando.
Soy algo complejo a ojos de quienes ven todo demasiado cotidiano. Soy lo más natural e instintivo a ojos de los sabios, eso lo puedo asegurar.
No me limito, no escatimo con mis desvíos y dejo que todo corra como si yo no existiera, lo que vendrá a ser mío, mío será.
Complementación y ausencia.
Quiero jugar esta vida, quiero ganar en este viaje la satisfacción de haber estado donde quería estar, aunque no supiera lo que quería, quiero llevar y dejarme llevar.
Quiero morir y vivir a diario.
Tener miedo a mi llama que se agota.
Pedir perdón no está en mis planes, ni pedir explicaciones. No quiero espinas en ningún lado, lo que sea, sea.
Quiero, claro, libertad de poder viajar sin plan ni rumbo fijo.
Acabo ahora, en un lamento triste de que la vida sigue y yo no soy nada. Acaso el ángel que sé ser.
Arrasar con todo para luego apreciarlo, vaya forma de amar.